La densitometría es la prueba diagnóstica precisa para detectar la osteoporosis.

La densitometría se hace fundamentalmente en mujeres en edad menopáusica, generalmente a partir de los 50 años, que es cuando, debido a los cambios hormonales, aumenta el riesgo de sufrir osteoporosis. Sin embargo también puede hacerse en mujeres más jóvenes, ya sea por menopausia precoz y también en hombres, en ambos casos, por enfermedades o ciertos tratamientos que pueden desencadenar la enfermedad o cuando se haya producido alguna fractura con un impacto que no pareciera justificarlo (fractura patológica).

Esta técnica utiliza un haz de rayos X de energía dual (DXA) que es absorbido por los huesos en mayor o menor medida, dependiendo de la densidad de los mismos, con lo que se puede detectar la pérdida de minerales o desmineralización, la cual si es leve se denominará osteopenia y si es más avanzada, osteoporosis, pudiéndose de esta manera determinar el riesgo de sufrir una fractura que tiene el paciente. La prueba es muy sencilla e indolora y no implica más que estar tumbada en una camilla, durante un máximo de veinte minutos.